Nuestras demandas

  • Prestación universal por hijo a cargo, para todas las familias, sin límite de renta, como existe en la mayoría de los países de Europa. En España, las prestaciones familiares están condicionadas a rentas inferiores a 17.337 euros (renta máxima con tres hijos), lo que deja fuera de ellas a más del 90 % de las familias.
  • Rebaja del IVA de los pañales hasta el 4%, para que dejen de ser considerados un artículo de lujo, puesto que son usados a diario en millones de hogares y son una necesidad básica en los dos primeros años de vida de un niño. A pesar de ello, los pañales están gravados con un 21 % de IVA, el tipo máximo.
  • Ampliación de la baja de maternidad, hasta 6 meses, al menos a partir del tercer hijo, y en general, apoyo a la maternidad como un bien social fundamental y para que ninguna mujer vea limitado su derecho a ser madre por razones económicas, sociales y laborales.
  • Creación de una excedencia de maternidad, de 6 meses de duración, remunerada con un 60% del salario. La actual legislación ampara a los padres y a las madres para poder abandonar un empleo durante un tiempo, con reserva del puesto de trabajo, para dedicarse al cuidado de un hijo; sin embargo, este permiso no está remunerado, lo que en la práctica equivale a no tener nada, porque muy pocas familias pueden prescindir de un salario durante meses.
  • Prestación por nacimiento del tercer hijo, universal y directa, igual que la que existe por parto múltiple. El nacimiento del tercer hijo, que ayudará a compensar la pirámide de población, debería ser considerado y compensado económicamente por el Estado.
  • Transporte público gratuito hasta los 12 años, mediante la creación de una Tarjeta Infantil para usar en la red de transporte metropolitano. Esta iniciativa tiene un doble objetivo, por una parte, ayudar a las familias en el plano económico, ya que este gasto es considerable, sobre todo en familias numerosas; y por otro, educativo, de respeto al medio ambiente mediante la promoción del transporte público.
  • Eliminación de cualquier forma de discriminación a las familias por razón de hijos, en el consumo de suministros básicos, como el agua o la luz. Actualmente, las familias numerosas están castigadas en las tarifas eléctricas y en el agua, por un sistema injusto, que penaliza el consumo total del hogar sin tener en cuenta el número de miembros que viven en él.
  • Universalización de la “paga” de los 100 euros, para que llegue a todas las madres con hijos de 0 a 3 años. Actualmente, sólo la perciben las mujeres que trabajan fuera de casa, independientemente de su situación familiar, económica, etc., y se discrimina a las amas de casa y a las mujeres que están en paro.
  • Cumplimiento íntegro de la Ley de Familias Numerosas. Actualmente siguen sin aplicarse algunos beneficios, como los descuentos en transporte por carretera. Algunas empresas concesionarias los aplican de forma arbitraria, sin afectar la obligada acumulación de descuentos, a pesar de contar con una sentencia firme del Supremo, a una demanda de la Federación Española de Familias Numerosas.
  • Reforma del sistema de pensiones bajo la premisa “Más hijos = más pensión”, en el que los hijos se contabilicen como un activo de cada ciudadano. Es un planteamiento más justo del sistema de pensiones, ya que supone repartir el dinero que cada contribuyente ha aportado a lo largo de su vida activa, de forma equitativa, de acuerdo a la mayor o menor contribución que haya hecho a través de sus hijos.
  • Mantenimiento de la condición de familia numerosa, hasta que el último de los hijos cumpla el límite de edad establecido por la ley y ampliación de éste (21 años ó 26 si está estudiando), para que se corresponda con la realidad actual de los hogares españoles. Según el Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud, 3 de cada 4 menores de 30 años sigue viviendo con sus padres. La pérdida de la condición de familia numerosa perjudica a los hijos menores, que no pueden disfrutar de los beneficios que sí tuvieron sus hermanos (becas, entre otras cosas).